Por qué un texto en francés siempre requiere más espacio para respirar
Uno de los mayores errores en las grabaciones en francés es la longitud del texto. Quien traduce literalmente un texto del neerlandés al francés suele acabar con un guion hasta un veinte por ciento más largo. El francés necesita simplemente más palabras y sílabas para transmitir el mismo mensaje.
Este es un dato clave del estudio de grabación: deje que la voz en francés respire. Como director, a menudo veo que los clientes obligan al locutor a encajar un texto larguísimo en el mismo código de tiempo que la versión en neerlandés, que es más corta. El locutor se ve obligado a correr para cumplir los tiempos. El resultado es una grabación apresurada que pierde toda credibilidad. Adapte la duración del vídeo o atrévase a recortar la traducción al francés para dar a la voz el espacio que se merece.
Control y dirección en directo desde el estudio
Durante una sesión de grabación, los directores de locución trabajamos muy de cerca con el micrófono. Corregimos a un nivel milimétrico: un énfasis que debe ser un poco más suave o una pausa que debe durar un segundo más. Una buena grabación de voz debe sentirse como un traje a medida: tiene que ajustarse perfectamente a las imágenes y a la atmósfera del vídeo. Una voz demasiado alta o demasiado entusiasta se siente como un traje de alquiler rígido y grande en el que el locutor no se puede mover con naturalidad.
¿Cómo se desarrolla una sesión de grabación en la práctica?
- La preparación: el locutor recibe previamente el texto definitivo para repasar la pronunciación de las marcas y el tono deseado.
- La dirección en directo: grabamos varias tomas con variaciones sutiles de ritmo y dinámica, a menudo con el cliente escuchando a distancia.
- La posproducción: se seleccionan las mejores tomas, se limpian técnicamente y se sincronizan a la perfección con el vídeo.
Claridad en los costes detrás de escena
A veces hay dudas sobre cómo se calcula el precio de una grabación profesional. En nuestra agencia trabajamos con un desglose transparente para evitar sorpresas de última hora.
Para trabajos comerciales, como una cuña de radio o un anuncio de televisión, se paga una tarifa base fija por la sesión de grabación (la tarifa de sesión), a la que se suma una licencia de uso (buy-out). Esta licencia cubre los derechos de uso y depende del medio y de la duración de la campaña. Para proyectos no comerciales, como un curso de formación interna o un vídeo corporativo, aplicamos una tarifa por palabra o por proyecto. De este modo, sabrá exactamente qué esperar gracias a un presupuesto a su medida.