El acento flamenco hace referencia a las características de pronunciación del neerlandés belga que lo distinguen del neerlandés de los Países Bajos: vocales más cortas, una entonación más tranquila y consonantes suaves. En el ámbito de la publicidad y la locución comercial, el acento flamenco transmite una sensación de confianza y cercanía a los oyentes belgas.