1. No se deje llevar únicamente por una muestra efectista
La demo es el escaparate de un locutor. En ella se reúnen sus mejores interpretaciones y las producciones con mayor postproducción musical. Elegir una voz basándose solo en ese resumen es como comprar un traje de muestra y esperar que le quede hecho a medida sin ningún ajuste.
Al hacer su selección, escuche el género concreto que necesita para su encargo. Contamos con 94 voces profesionales en nuestro catálogo y puede filtrar por tipo de producción: e-learning, telefonía o anuncios comerciales. Locutores como Johfrah disponen de muestras específicas para televisión y publicidad digital. Escuchar trabajos similares al suyo le permitirá conocer el sonido real de la voz, sin artificios añadidos.
2. Comprenda cómo se estructura la tarifa de una locución
Conocer con claridad el esquema de precios evita malentendidos al entregar el trabajo. El coste de una grabación no surge al azar, sino que se compone de conceptos bien delimitados:
- Proyectos comerciales: se abona una tarifa base por la sesión de estudio y la locución, más un suplemento por derechos de uso (buy-out). Este concepto le otorga el derecho a emitir la voz en canales determinados (radio, televisión, digital) durante un plazo pactado.
- Proyectos no comerciales: en vídeos internos, formación online o audiolibros se presupuesta habitualmente por volumen de palabras o por proyecto.
Solicite siempre un presupuesto personalizado antes de confirmar la reserva. Así sabrá exactamente a qué atenerse, sin costes imprevistos si más adelante decide promocionar el vídeo con inversión publicitaria.
3. Piense en el oyente, no solo en emociones abstractas
En la dirección de voces vemos a menudo indicaciones que generan confusión. Instrucciones del tipo "que suene entusiasta, pero formal y cercano a la vez" desorientan a cualquier profesional.