Dirigir este tono requiere una dirección concreta. Un pequeño ajuste en la postura detrás del micrófono cambia por completo el timbre de las primeras frases.
- Demasiada presión: El mensaje suena inmediatamente intrusivo o forzado.
- Poca energía: La voz se pierde con la música de fondo.
- El equilibrio justo: La voz capta la atención sin gritar.
3. La artesanía y la experiencia marcan la diferencia en el estudio
Una voz entrenada sabe exactamente cómo deben sonar esos primeros dos segundos. Nuestra agencia trabaja con 94 voces profesionales que dominan este arte a la perfección. Piense en actores de voz experimentados como Patrick para el mercado francés o Alex para grabaciones en español.
Consejo de dirección práctico:
Pida al actor de voz que, justo antes de empezar la grabación, exhale tranquilamente. Y que empiece la primera frase con la mandíbula relajada. Esta pequeña relajación física evita un primer sonido 'duro'. Y hace que el oyente se sienta inmediatamente interpelado.
4. La elección correcta de la voz evita regrabaciones
No siempre es necesario seleccionar una voz basándose en una demostración larga. Escuche especialmente la primera frase de la demo. ¿Suena ese inicio natural y adecuado para su marca? Entonces, el resto del guion probablemente también esté bien.
Antes de elegir, investigue siempre la región y variante correctas. Una voz originaria de los Países Bajos no se aplica sin más a una campaña específicamente belga, porque el acento local y la entonación se perciben inmediatamente de manera diferente al oyente.
5. Claridad sobre la estructura de tarifas
Además del sonido adecuado, una estructura de precios clara es esencial para actuar con rapidez. Los costes de un encargo de locución comercial se componen claramente de dos partes fijas:
- La tarifa base: Cubre el tiempo de estudio, la dirección y la actuación del actor de voz.
- El buy-out: Es la compensación por los derechos de emisión, basada en el medio elegido (como radio, televisión o en línea) y la duración deseada.
Para proyectos no comerciales, como un vídeo corporativo interno, simplemente se cobra por palabra o por proyecto. Así, usted sabe de antemano exactamente a qué atenerse.