Al seleccionar a su locutor, valore los siguientes aspectos:
- El objetivo del texto: ¿Quiere informar, generar tranquilidad o impulsar una acción de compra?
- El perfil de su público: ¿Qué edad y contexto tienen sus oyentes, y qué registro lingüístico esperan escuchar?
- La energía adecuada: ¿Precisa una voz pausada para un tutorial técnico o un estilo dinámico para una cuña de radio?
¿Cuál es el mejor consejo de dirección durante una sesión?
En el estudio ocurre a menudo: el cliente pide al locutor "un poco más de entusiasmo". La consecuencia suele ser una alegría forzada que resta credibilidad.
La pauta más eficaz no consiste en pedir una emoción abstracta, sino en plantear un interlocutor concreto. En lugar de decir "locútalo más alegre", pruebe con: "imagínese que se lo está contando en la cocina a un buen amigo que nunca ha oído hablar de esto". Con esa sola imagen, la postura y la entonación se transforman de forma natural, logrando que el mensaje gane fuerza y convicción.
¿Cómo se calculan las tarifas de una locución?
El presupuesto depende del destino que vaya a tener el archivo de audio. Distinguimos dos modalidades principales:
- Trabajo no comercial: Incluye e-learning, presentaciones internas o audiolibros. Aquí el coste se calcula en función del número de palabras o de la duración total.
- Trabajo comercial: En anuncios para radio, televisión o medios digitales, la tarifa incluye una base por la grabación más los derechos de uso (buy-out). Este concepto varía según el medio, el territorio y el tiempo que vaya a emitirse la campaña.
Como cada producción tiene sus requisitos, siempre elaboramos propuestas claras y personalizadas para que conozca el coste exacto desde el principio.
¿Por qué es tan relevante el origen regional del locutor?
El lenguaje vive de matices sutiles. Un locutor de los Países Bajos como Bart o Youri tiene un acento nítido y moderno, perfecto para el mercado holandés. Pero para una campaña en Flandes puede no ser la opción idónea, ya que la cadencia y el vocabulario difieren.
Para el público flamenco conviene optar por hablantes nativos como Laura o Kirsten. Quien escucha se siente identificado al instante, lo que refuerza la confianza en su mensaje.