Pulir y ajustar: la dirección en el estudio
Cuando el locutor se coloca frente al micrófono, comienza el trabajo minucioso. Es el momento en que el director y la voz modelan el guion. Un texto leído en silencio suena muy distinto a cuando se pronuncia en voz alta.
Para que la sesión avance con fluidez, aplicamos siempre estos pasos en el estudio:
- Fijar de antemano la pronunciación de marcas comerciales y términos técnicos para evitar pausas innecesarias.
- Definir el ritmo de lectura y los puntos de descanso del texto.
- Ajustar el tono al tono visual del montaje.
Aquí entra en juego un consejo clave de dirección: cuide la respiración y los silencios. Muchos oradores poco experimentados se apresuran al leer, restando fuerza al mensaje. Al introducir pausas de forma consciente (el espacio en blanco del audio), el oyente tiene tiempo de asimilar los datos. Ajustamos los énfasis y el tempo hasta que el relato fluya con naturalidad.
Un acabado sin fronteras
Hoy en día, un vídeo rara vez se limita a un solo país. A menudo se distribuye en varios idiomas para llegar a una audiencia internacional. Nuestras voces graban únicamente en su lengua materna, un requisito indispensable para que el mensaje resulte creíble. Trabajamos con profesionales nativos en alemán, danés, español, flamenco, francés, inglés, italiano, neerlandés, polaco y portugués.
Si necesita una versión en francés, disponemos de profesionales como Estelle, una locutora francesa con más de veinte años de trayectoria. Para un acabado británico impecable, una voz como la de Mike, con un registro corporativo y profundo habitual en la BBC World Services, resulta idónea. Mantener la coherencia tonal en diferentes idiomas exige criterio técnico y un seguimiento riguroso.
Cómo se estructura el presupuesto
La transparencia en los costes es esencial en cada proyecto. Aplicamos un esquema sencillo para evitar sorpresas finales, diferenciado según el tipo de encargo:
- Trabajo publicitario (como cuñas o spots): Incluye una tarifa base fija por la sesión de grabación en estudio y un importe por los derechos de uso (buy-out). Este último cubre los derechos según los canales de difusión y la duración de la campaña.
- Trabajo no comercial (como vídeos corporativos internos o e-learning): En estos casos se aplican tarifas por palabra o por proyecto cerrado, ya que suelen ser contenidos dirigidos a un grupo interno o limitado, sin inversión en medios de pago.
De la pista bruta a la entrega final
Finalizada la grabación, comienza la posproducción. El ingeniero de sonido limpia las respiraciones molestas, los chasquidos y el ruido residual. Después, mezcla la voz para que destaque nítidamente sobre la música de fondo sin saturar. Clientes como Daniel y Bart destacan esta agilidad en todo el proceso, desde el presupuesto hasta la entrega final. Es el toque definitivo que asegura que su producción mantenga su calidad a lo largo del tiempo.