La dirección: matices e intención
Como director de grabación, atiendo a esos pequeños detalles que influyen de forma inconsciente en el oyente. Un consejo práctico de estudio: invite al locutor a sonreír mientras habla, incluso en un comunicado corporativo. Esa sonrisa física se refleja en el timbre y aporta cercanía al mensaje. También ayuda plantear la lectura como una conversación con una persona concreta que se encuentra al lado, no ante una sala repleta.
Este cuidado del matiz se aplica a todo nuestro catálogo de voces profesionales. Ya sea para un acento británico neutro o un registro italiano cálido, cada idioma tiene su propio pulso y exige un trato particular.
La edición: el arte de limpiar el sonido
Tras la sesión, el audio pasa a la sala de montaje. Aquí se realiza el pulido técnico que garantiza una escucha cómoda mediante varios pasos fijados:
- Eliminación de ruidos bucales molestos y respiraciones excesivas, sin crear silencios artificiales.
- Ajuste del tempo para que las pausas otorguen el ritmo y el respiro adecuados.
- Masterización del sonido para que la voz mantenga claridad tanto en un teléfono móvil como en un equipo de sonido profesional.
Este trabajo invisible permite que nuestros clientes disfruten de entregas rápidas y un resultado listo para su emisión.
La estructura de tarifas: claridad desde el inicio
Para evitar cualquier duda, aplicamos una política de precios transparente. El coste de una grabación depende del tipo de producción:
- Trabajos comerciales: para cuñas de radio, anuncios de televisión o publicidad digital, se establece una tarifa base de grabación más un buy-out. Este importe cubre los derechos de explotación según el medio y el periodo de difusión.
- Trabajos no comerciales: para vídeos internos de empresa o módulos de formación no aplican buy-outs; el cálculo se realiza por palabra o por proyecto cerrado.
Con este esquema, preparamos un presupuesto personalizado que responde con exactitud a lo que su proyecto necesita.