¿Cómo se estructura la tarifa de una locución profesional?
Al contratar a un locutor, los costes dependen del tipo de producción. Distinguimos con claridad entre proyectos no comerciales y campañas publicitarias.
En proyectos no comerciales, como e-learning, vídeos corporativos internos o audiolibros, solemos presupuestar por número de palabras o con una tarifa cerrada de proyecto. En ese caso se abona el tiempo de grabación y la edición en el estudio.
En producciones comerciales, como anuncios para radio, televisión o medios digitales, el sector aplica dos conceptos:
- La tarifa base por la sesión de grabación en estudio.
- Los derechos de uso (buy-out) para la emisión y difusión de la locución.
¿Por qué varía el buy-out en cada encargo comercial?
Un buy-out funciona de forma parecida al alquiler de una valla publicitaria en una autovía concurrida. No solo se paga la impresión del cartel, sino sobre todo el espacio y el tiempo de exposición.
Por tanto, la remuneración del locutor se adapta al alcance de la campaña. Una cuña local requiere una inversión distinta a la de una campaña nacional en las principales cadenas. El periodo también cuenta: una emisión de un mes exige una licencia inferior a la de un anuncio previsto para todo un año.
¿Qué debe valorar al seleccionar un locutor?
La elección de la voz depende de la emoción que desee transmitir. Para el público belga suele buscarse una dicción flamenca auténtica que genere confianza.