Mito: Grabar un documental requiere la misma técnica que un vídeo corporativo
Una voz en off para un documental es una voz narrativa de apoyo que mantiene la distancia y deja espacio al espectador para la reflexión. En un vídeo corporativo, una marca quiere persuadir, entusiasmar o vender. En un documental, eso es contraproducente.
Hace poco lo noté durante una sesión de grabación para una serie de patrimonio regional. El actor de doblaje comenzó con la cadencia habitual de los vídeos corporativos: dinámica, con entonaciones ascendentes al final de cada párrafo. Detuvimos la grabación y empezamos de nuevo. Mi consejo como director fue sencillo: elimine la necesidad de 'despertar' al espectador. Mire la imagen, hable como si estuviera compartiendo los hechos con alguien en la mesa de la cocina y permita pausas. En cuanto las pausas entre las frases cayeron de forma natural, la escena encajó de repente.
Mito: Un texto largo se lee con más fluidez si el actor de doblaje habla rápido
Si el código de tiempo es ajustado, existe la tentación de unir frases. La práctica demuestra que las frases apresuradas rompen por completo el ritmo de un documental. El material visual necesita tiempo para fijarse en la retina.
Cuando una voz introduce demasiadas palabras en muy pocos segundos, el espectador no tiene descanso para asimilar imágenes de archivo o paisajes. Un buen actor de doblaje sabe exactamente dónde debe desvanecerse una frase.
Si usted mismo prepara una grabación, preste atención a estos puntos:
- Elimine las frases subordinadas que sean redundantes con lo que ya es visible en pantalla.
- Incluya el código de tiempo por párrafo para que el orador sepa cuánto espacio de respiración hay entre dos cambios de imagen.
- Escriba en lenguaje hablado: las frases que parecen fluidas en papel pueden chocar de forma áspera con consonantes consecutivas al leerlas en voz alta.
- Indique previamente los nombres difíciles, los años o los topónimos locales con una pronunciación fonética.
Mito: Las tarifas para documentales funcionan igual que las de los anuncios de televisión
El cálculo del coste de producción es fundamentalmente diferente al de la publicidad comercial. Una voz en off comercial combina una tarifa base fija para la grabación con una tarifa por los derechos de emisión, dependiendo del medio y la duración.
Los trabajos no comerciales, como un documental o una serie educativa, utilizan una lógica diferente. En estos casos, se suele calcular el precio en función del número total de palabras o mediante un precio fijo por proyecto, ya que los derechos de emisión no están ligados a campañas publicitarias de corta duración. Dado que cada documental difiere en longitud y distribución, siempre trabajamos con un presupuesto a medida.